Esta es una de esas ocasiones en las que los planetas parecieran conspirar contra uno. Noches frías, ansiedad, tiempo postparciales, gimnasio cerrado por remodelación (sí, a días que empiece el verano), un metabolismo vulnerable al rebote y no menos importante: amar comer, y no me he olvidado de poner una "y" entre ambas palabras.
Este es el cocktail mortal para cualquier físico y ánimo. Pero mientras lo piensas estás sentada atragantandote con galletas, preguntandote porqué no te llama, y sufriendo por ser testigo de como el esfuerzo de meses, se hace mierda, por un mes de dejadez. Pero esto no se va a quedar así... no?
¡Así que aléjate satanás! a menos que tenga de resguardo horas de ejercicio que me hayan dejado el cuerpo adolorido (no, no es ese "ejercicio"). A salir, correr, moverse, sudar, dejar de pensar, atragantarse con manzana y apio, dejar de usar el ascensor.
Los kilos se irán, pero ....llamará?
No hay comentarios:
Publicar un comentario